martes, 28 de marzo de 2017

Aceites xxx para triunfar con tus masajes


Vaya por delante que, como buena profesional, y sufriendo justamente deformación de esta clase, siempre recomiendo que para disfrutar plenamente de un masaje erótico lo mejor es acudir a un gabinete de expertos en este tema. Supongo que más de uno pensará que sangro por la herida, pero de verdad que nosotros los que nos dedicamos a esta profesión sabemos exactamente cómo tratar a cada cliente,  y cómo hacer que cada uno disfrute al máximo de esta experiencia.

Pero una vez dicho esto, comprendo perfectamente que algunas personas, sobre todo parejas, quieren intentar por su cuenta experimentar con los masajes eróticos. Son un excelente preliminar para cualquier contacto sexual posterior, y por mal que uno lo haga, teniendo cuidado de no dejar al otro medio inválido, siempre te apuntas un tanto con tu pareja, porque estas cosas siempre llaman la atención si uno lo hace medianamente bien.

No es algo tan difícil en realidad, sólo hay que centrarse, en un nivel usuario, en masajear músculos de forma firme pero a la vez con suavidad. En el post anterior introduje un vídeo donde os dan algunas pautas, pero lo importante, además de intentar no hacer daño con movimientos o posturas extrañas, es ir despacio e intentar que tu pareja disfrute con cada movimiento de tus manos. Eso lo notarás rápidamente, porque sentirás cómo poco a poco se va relajando, y si eres un poco habilidoso o habilidosa, también empezaras a sentir otras cosas, signos evidentes de que se va excitando poco a poco.

Como profesional, aunque ya desde antes, recomiendo usar algo que ahora está muy en boga, y que es realmente útil: los aceites y geles eróticos. Estos productos son muy eficaces no sólo a nivel físico, sino también psicológico: el solo hecho de saber que se van a usar ya afectan a nuestro ánimo, creando un ambiente propicio para lo que vendrán después. Además, en el mercado se pueden encontrar en la actualidad infinidad de productos de este tipo, que no sólo dan un resultado magnífico por su textura, sino también por su olor, que ayuda sin duda alguna a que el ambiente erótico se cree más rápido y que además se mantenga, puesto que estas dos cualidades afectan a nuestros sentidos de forma ingente.

Por si os ha quedado alguna duda, aquí tenéis un pequeño tutorial en el que podréis saber algo más sobre aceites y geles para masajes eróticos. Y después, os animo a que lo intentéis en casa si os apetece, pero también a que visitéis mi gabinete de masajes, por si queréis saber cómo actúa un verdadero profesional:


lunes, 20 de marzo de 2017

Toda una vida como masajista erótica

Hola amig@s, bienvenidos a este lugar que espero visitéis mucho, porque aquí voy a contar mi experiencia en una profesión que me encanta y me apasiona, y a la que tengo el orgullo de dedicarme: el masaje erótico.


Al principio, cuando conté en casa a lo que quería dedicarme, reconozco que la cosa fue difícil, pues a mis padres no hizo ni pizca ni gracia saber lo que iba a hacer; tenían en la cabeza que esto era algo así como si me prostituyera, sin entender que poco tiene que ver con esto. Al comienzo fue bastante complicado, aunque con el tiempo la cosa se fue normalizando, hasta que por fin pude independizarme y vivir mi vida sin que ellos se interpusieran; y así se acabó el problema.

Hablo de ello como si hiciera mucho tiempo que me dedico a esto, que para mí es casi un arte, pero en realidad sólo hace dos años. Y puede parecer poco tiempo, en realidad lo es, pero es que me han pasado tantas cosas en mi profesión, he vivido tantas experiencias inolvidables, que más bien parece toda una vida. Pronto os contaré algunas,y sabréis de qué os hablo.

Cuando terminé mis estudios de fisioterapia, hice la prueba para un gabinete de masajes eróticos, en pleno centro de Barcelona. Me cogieron a la primera, ya que esta actividad había aunado en una dos de mis grandes pasiones: el cuerpo humano y el sexo. Gracias a la primera, no había secretos que un cuerpo pudiera esconderme; y gracias a la segunda, sabía cómo tocar para que la persona en cuestión sintiera placer sin experimentar molestias ni dolores. Por eso, me convertí en una de las mejores empleadas del gabinete, aunque esté mal decirlo.


Por eso, hará más o menos un año que la que era mi jefa me propuso que fuéramos socias. Así lo hicimos, y aunque el negocio había cogido bastante fama, gracias sobre todo a mis buenas artes, y ya no era necesario mis servicios, yo insistí en que quería seguir trabajando en contacto con los clientes a jornada completa. Es un alivio saber que podría dejarlo si quisiera, pero es que no quiero, así que sigo mano a mano con nuestras empleadas, compartiendo con ellas el trabajo de cada día.

Casi no creeríais todo lo que puede suceder en un gabinete de masajes eróticos; casi es como otro mundo, uno muy sensual, pero donde la gente se siente a veces como en un confesionario. Y una aprende a estimular no sólo el cuerpo sino también la mente del cliente, convirtiéndose en su amiga, su terapeuta y, en ocasiones, hasta en su amante.

Pero esto os lo iré contando próximamente, en nuestros próximos encuentros.