jueves, 27 de abril de 2017

Masajes eróticos ¿el principio o el fin de todo?



Son muchos los mitos que rodean el mundo de los masajes eróticos, y también muchas las preguntas que surgen a raíz de estos mitos. Quizá vendría bien recordar que los masajes son, ante todo, una forma de terapia manual sobre el cuerpo, destinados a relajar y reparar en lo posible la musculatura; y que si los calificamos de "eróticos", es sólo por una sensación subjetiva que hace que ese tratamiento se convierta en algo sensual, aunque estoy de acuerdo que esa sensación es muy fuerte y difícil de separar en nuestra mente de un simple tratamiento fisioterapéutico.

Así pues, son muchos los clientes que han acudido a mí con algunas dudas sobre este respecto. La gran mayoría quería saber si un masaje erótico podía ser un buen preliminar en las relaciones sexuales; y la respuesta sin duda, aunque sólo sea atendiendo a la función en práctica de esta actividad, no puede ser otra que sí. Comenzar una relación sexual dando un masaje a tu pareja tiene grandes beneficios no sólo eróticos: así, el amante puede comenzar a conocer el cuerpo de su compañera, y ésta acostumbrarse al tacto de sus manos; y esto no sólo tiene consecuencias a nivel físico, sino también psicológico, pues estos conocimientos llevan a un grado psicológico óptimo para centrarse solamente en el acto físico que se va a realizar, dejando aparte miedos, vergüenzas o complejos. Realmente, una manera perfecta de ir conociéndose y creando confianza en el plano carnal, lo que se podría llamar el mejor de los principios.

Pero luego, llegaron otros clientes con más rodaje, que me hicieron preguntas un poco más complicadas. Estos hombres ya habían probado las ventajas de complacer a sus compañeras con un masaje e incluso ya estaban versados en el tema, teniendo un dominio bastante bueno de sus técnicas; tanto, que ya eran capaces de hacer que sus mujeres llegaran al orgasmo en una de esas sesiones de masaje. Y entonces, preguntaban ¿no sería mejor dejar esta práctica para el final, algo así como un final feliz?

Claro que en todo esto, el mundo del porno ha tenido mucho que ver, creando si cabe más confusión queriendo imitar a esos actores porno que parecen capaces de todo. Los videos porno de culeadas parecen hacer creer que una mujer es capaz de llegar al orgasmo con sólo tocarla uno de estos macho mens, o lo que es peor aún: que un hombre tiene la capacidad de hacer que una mujer alcance el orgasmo con un roce de su mano o sólo bajarse los calzoncillos. Está bien disfrutar de los videos xxx pornos, pero teniendo en cuenta que no todo lo que vemos en ellos es real.

Bueno, hay que decir que la anterior pregunta no es fácil de responder, y que puede variar mucho en función de la persona, y del tipo de relación sexual que tenga con su pareja. El objetivo de usar un masaje erótico como un preliminar es el de crear el ambiente propicio para llegar al sexo, o sea, a la  penetración, que es lo que casi todo el mundo entiende por esto. Sin embargo, no tiene por qué ser así, ya que este masaje puede causar tal estado de excitación, que puede llevar al clímax al que lo recibe, frecuentemente las mujeres; y si es así, se podría considerar que éste no ha sido una práctica erótica, sino sexual, y sin que haya habido penetración, con lo cual ¿tendría que darse ahí por acabado el momento íntimo?

Para buscar una respuesta, habría primero que tener en cuenta el hecho de que las mujeres pueden tener varios orgasmos durante una relación sexual, al contrario que el hombre que necesita tener un tiempo de descanso entre clímax y clímax. Por eso, si durante el masaje erótico como preliminar ella llegara a la cima del placer, el hombre no debe sentir que se ha quedado atrás y que todo ha acabado sin que él haya alcanzado su satisfacción. A partir de ahí pueden cambiarse los roles, y ser él el excitado, quizá recibiendo en esta ocasión también un masaje xxx, hasta volver a alcanzar el momento óptimo para pasar de esos preliminares.

¿Y se podría usar un masaje erótico para llegar al orgasmo final? Pues también es perfectamente válido, si tras una relación sexual los tempos para llegar al clímax no son los mismos. Tanto si es él o es ella los que necesitan un extra de satisfacción, no hay ningún problema en llegar a él a través de un masaje; ya que lo que importa es disfrutar totalmente de la relación sexual, y no cómo se supone cómo hay que conseguirlo: cada pareja es un mundo, y el truco consiste en encontrar el punto de equilibrio para el placer de ambos.